El final de la carrera de Pablo Prigioni en la NBA no es más que la
frutilla de una carrera notable. Antes de comenzar la temporada 12/13, los
reclutadores de New York (NY) pusieron sus ojos en un base que la rompía en
España pero les generaba dudas su edad. La negociación cerró en un año de
contrato con el salario mínimo para un jugador de NBA. Por un lado NY sabía que
si la apuesta salía mal solo arriesgaba el mínimo pero a Prigioni no era el
dinero lo que le importaba. Quería su oportunidad. Mostrar que tenía el carácter
para tener impacto en la NBA más allá de ser el rookie de mayor edad en la historia de la liga.
En vez de pagar para ver el argentino le
ofreció a NY ver y luego pagar.
